Se trata de espasmos o contracciones dolorosas del intestino de nuestro bebé que suelen aparecer a partir de los 15 días de vida. Aún no se ha identificado las causas que provocan estos malestares aunque se considera que se debe a una inmadurez del aparato digestivo; por eso suele aparecer en los primeros meses. Los principales síntomas relacionados con esta dolencia son:
- Llanto inconsolable de aparición repentina.
- Alteración del ritmo de las deposiciones.
- Suele presentar un patrón de extensión (arquea la espalda), llora muy fuerte y se mantiene con los puños cerrados, con la cara enrojecida y dolorosa por el esfuerzo.
- Reflujo gastroesofágico.
- Estreñimiento.
Para que tu bebé mejore sus funciones viscerales, realizamos un tratamiento con Osteopatía Visceral Pediátrica regulando sus trastornos digestivos, respetando las barreras y tejidos fisiológicos. Así conseguimos que se normalice la circulación vascular y linfática del tubo digestivo, disminuyendo así́ los espasmos, reflejos de músculos estriados y lisos, que podrían ser la consecuencia del cólico en un lactante y otros problemas digestivos.